NUEVA JORNADA DE IMPLANTE DE PRÓTESIS PENEANAS

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Ayer, a pocos minutos de partir de La Habana, el Dr. Gabriele Antonini dio declaraciones a la Agencia Informativa Prensa Latina, sobre el tratamiento a la disfunción eréctil con los implantes de prótesis peneanas de tres componentes. Este proyecto de nuestra Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos (CSMC),  que desde abril del 2017, se desarrolla en nuestra Clínica Central Cira García, bajo el liderazgo del experto urólogo-andrólogo Ramiro Fragas de conjunto con el profesor Antonini, ha posibilitado a más de una decena de hombres recuperar una activa vida sexual.

En el encuentro en el que también participó el Dr. Fragas, explicó que las estadísticas actuales demuestran que alrededor del 50 % de los hombres entre los 40 y 70 años padecen de disfunciones eréctiles, pero las sufren en silencio y acuden a las consultas cuando ya no queda otra opción que un tratamiento invasivo. Enfermedades como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, y hábitos nocivos como son el tabaco y alcohol, también dan al traste con este padecimiento. Agregó que existen situaciones inevitables donde se impone la prótesis peneana como única alternativa, por ejemplo, en pacientes que han sido intervenidos quirúrgicamente por cáncer de próstata o colorrectal, y luego de seis meses de tratamiento farmacológico, no reaccionan.

Por su parte el Dr. Antonini agregó que la propuesta que se ha traído a Cuba del implante de prótesis peneana hidráulica de tres componentes consiste en dos cilindros insertados dentro de los cuerpos cavernosos del pene, un dispositivo de control dentro del escroto y un depósito de líquido colocado cerca de la vejiga. Es decir, todos los elementos de la prótesis son colocados dentro del cuerpo humano en un acto quirúrgico mínimamente invasivo, a través de una incisión no mayor a los 2 cm en la base del pene, a través de la cual se introducen los componentes de la citada prótesis. Este método permite ínfimos riesgos de infección y una rápida recuperación del paciente: aproximadamente 15 días para reanudar su vida laboral y aproximadamente 40 para retomar su vida sexual. “El paciente logra una erección rígida y óptima, con la misma sensibilidad que tenía antes de la cirugía y la misma capacidad de eyacular durante el orgasmo, si no le ha sido eliminada la próstata”, aseveró el facultativo. Culminado el acto sexual el miembro viril se lleva al estado de flacidez, cual modo natural.

Como colofón estuvo el testimonio del paciente Ricardo Carrión Agüero, santiaguero de origen, que explicó hace 30 años vive entre Italia, EEUU y Cuba. A apenas 26 días de operado y a sus 62 de vida, Ricardo se siente “rejuvenecido y ansioso por retomar su vida sexual”.